Btn_home Btn_critica Btn_novedades_over Btn_publica Btn_activa Btn_linkea Btn_contacta
Left_novedades
Más novedades...
V FESTIVAL DE TEATRO RAFAELA 2009 - DEL 2 AL 6 DE SETIEMBRE E 2009 (2009-11-01)

 

La gran fiesta de la escena


Con un público estimado en 10 mil espectadores en 33 funciones, finalizó el domingo 6 de setiembre la muestra rafaelina, confirmando una vez más que se trata de uno de los encuentros mejor organizados y programados del país

 

Miguel Passarini

Con una programación definida con criterio y con el apoyo incondicional de un público que es el gran protagonista del encuentro, finalizó el domingo 6 de setiembre con la presentación del grupo Kutumbra (show musical con instrumentos no convencionales) la quinta edición del Festival de Teatro Rafaela 2009, por la que pasaron en cinco jornadas una veintena de elencos con 33 funciones, y una cifra cercana a los 10 mil espectadores entre espectáculos de sala y calle, tanto con entradas pagas como gratuitas.

De las propuestas presentadas en el marco del evento organizado desde 2005 por la Municipalidad de Rafaela, en cogestión con el Instituto Nacional del Teatro (INT) y el gobierno de la provincia, se destacaron espectáculos como Rutilantes, elegido para la apertura del miércoles por la noche, a cargo del grupo musical y de humor Los Amados; del mismo modo que Chiquito, potente y revelador texto de Luis Cano acerca de la problemática de la identidad, que contó con la dirección de la debutante Analía Fedra García.

También del lado de los destacados, aparece Reflejos, singular propuesta del porteño Matías Feldman, en la que el director y dramaturgo buscó recuperar la esencia del teatro, es decir el trabajo de los actores, al que sumó un texto ajustadísimo, al tiempo que despojó el espacio escénico de cualquier artilugio teatral (grandes vestuarios, puesta en escena, objetos, luces teatrales).

Del lado de la danza, Tualet, trabajo porteño con dirección de Juan Onofri Barbato, ofreció una singular mixtura entre destreza física y explosión narrativa, a través de una propuesta que incorpora la videodanza como un recurso dentro de lo coreográfico (algo infrecuente y por lo general forzado), del mismo modo que la ruptura de ciertas convenciones espaciales.

Por su parte, dos espectáculos confirmaron que el teatro cordobés sigue generando una singular fusión entre humor y política. En primer lugar aparece DeSastres, del emblemático grupo Cirulaxia Contra Ataca (con dos décadas de historia, que luego de Rafaela y antes de recorrer el país, viajó al Festival Internacional de Manizales en Colombia), trabajo de gran impacto en el público, construido sólo desde la actuación y con unos pocos objetos escénicos (apenas una tela y tres sillas, entre otros), inspirado libremente en el clásico La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne. Del mismo modo, otra de las gratas sorpresas fue W invasión extraterrestre (la destrucción de Córdoba), también una versión libre, en este caso del emblemático radioteatro apócrifo La Guerra de los Mundos, del director y escritor Orson Wells, al que el director Gonzalo Marull mixturó con el irreverente humor de la revista Hortensia y los ecos del Cordobazo, entre otros signos propios de finales de los años 60, en un trabajo que reposiciona con éxito el humor popular y el teatro político.

De las propuestas rosarinas fue La temperatura, de Gustavo Guirado, con las actuaciones Claudia Schujman, Miguel Bosco, Edgardo Molinelli y Guillermo Becerra, la que generó polémica y debate por su singular visión de la construcción del “ser nacional”.

Una mujer, quizás la última, está perdida en una vieja tapera en medio de La Pampa. Tres hombres, cada uno con intereses diferentes, la acompañan. Pero el interés de la Señora es claro: ella buscará en Marcial, el Coronel Lampedusa y Fierro un semental, alguien que le garantice descendencia, alguien que pueda ser fértil en medio de “un ámbito tan estéril”, un territorio que ha quedado desierto en medio de “tantas batallas”.

En la jornada de cierre también pudo verse De hombre a hombre, último espectáculo del dramaturgo y director marplatense radicado en Buenos Aires Mariano Moro, a cargo de la compañía Los del Verso, trabajo que relata con singular efecto en la platea la relación homosexual primero platónica y luego sentimental entre un adolescente y su profesor, en el que se filtran, entre otros, un homenaje a las telenovelas de Alberto Migré,  a la poesía de Walt Whitman y a la pluma de Federico García Lorca.

Otro punto importante de la presente edición fue el proyecto de Coproducciones Municipales Rafaelinas, que intenta poner en valor la tarea de los creadores locales, y que favoreció a tres espectáculos que se ofrecieron en carácter de estreno pero que, tras el festival, continuarán en cartel en la ciudad.

Se trata de Hube amado, del grupo La Máscara con dirección de Gustavo Mondino; Atacar, del novel equipo de En Alaska, con dirección del actor, director y escritor Santiago Alassia, y del infantil Viva el canguro, de Laura Devetach, por el grupo Los Hijos del Pepenador.  

 

El espacio de Critea

Como acontece desde las primeras ediciones, Rafaela volvió a ser el lugar en el que los integrantes del Círculo de Críticos de las Artes Escénicas de la Argentina de diferentes puntos del país desarrollaron una actividad entre pedagógica, de difusión y devolución de las obras presentadas. Cada mañana, en el marco de una serie de actividades especiales que comprende el festival tales como seminarios y talleres, los periodistas, elencos y público se reunieron con el objetivo de desandar” el camino de los trabajos vistos en la jornada anterior. A partir de la modalidad de devolución, pero con un criterio de desmontaje de las obras, los integrantes de cada elenco, junto a su director y, en algunos casos, encargados de áreas técnicas, contaron los procesos creativos al tiempo que los periodistas y críticos presentes fueron dando algunas apreciaciones de tono orientativas en función de analizar los espectáculos ofrecidos. De este modo, la realidad de las diferentes teatralidades, pudo ser analizada en relación con el contexto en el que se desarrollan, del mismo modo que cada poetica, dejando en claro que Critea busca crear un puente entre los creadores y el público.  

 

Dw_icon